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La improvisación libre y total: arte en sí y arte para sí

“…Toda obra artística supone una paradoja respecto de su pertenecia. Es inevitable que el arte pertenezca a un momento histórico, a un lugar, pero en lo que tiene de irreductiblemente artístico es condición necesaria que esa pertenencia se borre, pase a segundo plano”. (Juan José Saer)

Otro sí digo:

La improvisación libre y total: arte en sí y arte para sí.

Esa es, al menos, la intención del trabajo que aquí presentamos: la obra en tanto producto propio del acto improvisativo, en el cual las funciones creativa e interpretativa se vinculan espontáneamente de manera indivisa.

Lejos está, por ende, de nuestro propósito, el adoptar pautas que condicionen a priori cada obra en forma directa, sea en los aspectos armónico-melódico, temporal, formal, o estilístico.

No se nos escapa, sin embargo, que difícilmente una improvisación pueda ser absolutamente libre. Pero en un intento de infundir al acto creativo la mayor libertad posible, voluntariamente deshechamos formular pautas estructurantes peculiares para cada obra. Sin embargo, para que la música resultante tenga la necesaria unidad y coherencia estéticas, hemos acordado sí determinadas pautas, aunque situadas exclusivamente en el nivel conceptual; en consecuencia, referidas a aspectos artísticos generales y a su proyección en el campo específicamente musical, a analogías con otras artes, a las relaciones entre el arte y los más diversos aspectos de la vida y de la propia subjetividad, a la búsqueda de una visión crítica común de las corrientes artísticas y musicales contemporáneas, al análisis de recursos estructurales empleados en las artes.

Así, a partir de este debate conceptual, surge este planteo estético destinado a una permanente búsqueda de determinada representación de la contemporaneidad, lo cual conduce consecuentemente a estructuraciones para nada casuales, que se operan desde las materias primas de la música: el sonido, el silencio, y su relación con el tiempo. Desde allí la generación de espacios musicales de atmósferas peculiares que trasuntan la intención de inducir en el oyente nuevas emociones, surgidas del contacto con lo inesperado, o del desarrollo –a veces extremo- de la dualidad, sea expresada a través de la contradicción o de la coincidencia. Tras de este propósito, la metodología: nuevas relaciones entre los distintos parámetros musicales, revalorización de los aspectos rítmico, tímbrico y dinámico, original concepción del espacio sonoro camarístico con el discurrir de los planos en impensadas direcciones; y así la obligatoriedad de una expansión del universo sonoro de los instrumentos, generando los neologismos que la estética reclama.

Un matiz diferenciador fundamental de esta propuesta lo constituye que la improvisación aquí es erigida principio constructivo, por lo tanto determinante directo de la obra así creada.

De todos modos, y sin menospreciar la importancia del aporte que la teorización que antecede infunde al proyecto, ésta resulta insuficiente si el acto mismo de la improvisación libre y dual no está determinado, ante todo, por una sensibilidad íntimamente compartida y por una permanente actitud, consciente (aunque sin descartar por ello lo inconsciente), de que el Dúo es la Unidad: es frente a la obra el creador, el intérprete, el instrumento. Que las peculiares relaciones internas que se establezcan en el propio proceso creativo, en el lugar y el momento concretos de su devenir, serán los elementos dinamizantes, y, en consecuencia, determinantes imprevisibles de la realidad musical resultante: la obra que en ese mismo momento está, en un único proceso, naciendo y transcurriendo.

La Obra, que presentamos en este CD, fue producto de una única sesión, en la que ininterrumpidamente tuvieron surgimiento las nueve partes que la componen, y en el mismo orden temporal fueron incluidas en el mismo, en un intento por reflejar con la mayor fidelidad posible lo allí acontecido, en un pequeño teatro del barrio de Villa Urquiza, en Buenos Aires, Argentina, una mañana de junio de 2004.

Alcides Larrosa

Buenos Aires, julio de 2004